El Lipedema 

    Lipoedeem      Lipedema Lipödeem    El Lipedema   HOME   LIPV  

Ziek zijn en werk
L.I.P.V.
Medische artikelen
De dokter en de WET  
Onbegrip van de  dokter 

Assertief naar de dokter   
direct naar LIPV pagina   
Media activiteiten
Kaartjes - een knuffel  
Overgewicht 

FourXl.nl 
Spreuken
Zwemmen
Links  
Contact

FOLDER Lipoedeem
uitslag enquête eind 2008

uitslag mini-enquête 2008

Naar www.FourXl.nl
=BETAALBARE
KLEDING IN
GROTE MATEN

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

   

CELULITIS, LINFEDEMA Y LIPEDEMA

¿A pesar de tener un talle delgado, están sus piernas y su trasero demasiado gordos? – ¿y no le ayuda ninguna dieta? ¡Entonces tiene probablemente una lipedema!

(El Lipedema) Se ve con frequencia, sin embargo es por lo general desconocido. Muchas Veces entran en mi consulta pacientes femininas que se quejan de una parte del cuerpo cuya forma le molesta. Estas pacientes tienen una cadera ancha, “pantalones de montar”, panículos adiposos en el lado interior de los muslos, piernas en forma de columna hasta el tobillo. Los pies, sin embargo, están delgados y son absolutamente discretos, sin hinchazón o depósitos de grasa. A veces tienen estas pacientes también zonas desproporcionadas de grasa en los brazos, o sea manos delgadas y brazos excesivamente gordos.

No es nada extraordinario si existe una diferencia de 2 o a veces 3 tallas entre los brazos y piernas desproporcionados en relación con hombros, pecho, espalda y vientre.

Un especialista no tendrá ninguna dificultad en diagnosticar esta enfermedad como lipedema. Esta enfermedad sólo afecta a las mujeres, por que el aumento del tejido adiposo en esas áreas especiales depende de la hormona estrógeno.
 

La celulitis ha llegado a ser, al menos en nuestro medio, un verdadero problema social. Mujeres cada vez más jóvenes concurren a los distintos consultorios atribuladas por su deterioro estético que siempre, para quien lo tiene, es de la mayor severidad. Las pacientes, imbuídas en las corrientes actuales predominantes de exaltación de los valores estéticos corporales, exigen al profesional la solución de su problema en el menor tiempo posible y, si es factible, tratando que no queden huellas de esa celulitis que las obsesiona. Pocas veces la consideran una enfermedad que, como cualquier otra, debe ser estudiada previamente a la práctica de cualquier procedimiento terapéutico. Debemos ser sinceros y decir que en un gran número de casos tienen "éxito", es decir, son tratadas sin más diagnóstico que el resultante de la impresión clínica. La gran demanda de los últimos años ha generado una gran oferta de "servicios". Sobre este aspecto queremos remarcar que tan cierto es que la celulitis no es considerada como una entidad patológica que un porcentaje importante de la población afectada No es tratada por médicos, lo cual se constituye en un hecho atípico en lo que a salud se refiere.

Desde el punto de vista clínico, según nuestra experiencia, no ofrece demasiadas dificultades diferenciar claramente el linfedema de la celulitis en los miembros inferiores. Esta presenta a la palpación una superficie irregular que se puede "agarrar" (lo mismo en las primeras etapas donde la superficie es lisa) en tanto que en el linfedema la distensión de la piel hace difícil que esto se pueda realizar. Básicamente, la distensión de la piel hace la diferencia y ésta se hace más notoria cuanto más tiempo de evolución tienen: en la celulitis hay un aumento en la circunferencia del miembro afectado pero la superficie es irregular, se pueden palpar nódulos de distinto tamaño y dureza y la distensión cutánea se puede evidenciar en cada sub-área determinada por las irregularidades geográficas características esta afección. En el linfedema la piel está, en general, distendida uniformemente (a veces parece que está a punto de explotar), la dureza de los tejidos es más bien uniforme aunque a la palpación se puedan determinar zonas de mayor consistencia que otras sin que eso altere la sensación visual de homogeneidad. La celulitis no afecta el dorso del pie pero el linfedema sí lo puede hacer. Por supuesto, en el linfedema secundario el antecedente es concluyente. La linfografía radioisotópica dinámica será un elemento de gran utilidad para el diagnóstico. Por otra parte, el linfedema se puede malignizar y la celulitis no.

El lipedema, en cambio, produce dudas de identidad en relación a la celulitis. Földi dice que "existen interesantes analogías entre la celulitis y el lipedema" y nos remite a Ryan y Curri para mayores detalles. Frederic Viñas dice que la celulitis es "un lipedema localizado exclusivamente en muslo y zona glútea de muchas mujeres" y el lipedema es "un acúmulo de grasa localizado fundamentalmente en las piernas, desde los tobillos a las caderas" (de "La linfa y su drenaje manual"). Creemos que los conceptos de Viñas merecen profundizarse para realizar una adecuada interpretación. César Sánchez habla solamente de celulitis y dice que puede ser generalizada o localizada pudiendo tomar, en el caso de los miembros inferiores, una zona o toda la extremidad; no menciona al lipedema (de "Celulitis. Su tratamiento médico y cosmetológico"). Jordi Latorre ( "Symposium Zyma sobre linfedema, Buenos Aires, Mayo de 1992") dice :"Lipedema: localizado en las extremidades inferiores, se caracteriza por un acúmulo anormal de grasa, principalmente en región glútea, muslos y piernas". No menciona en su exposición a la celulitis. Leibaschoff, y col., dice: "...Estas alteraciones en los capilares del tejido adiposo aumentarán la permeabilidad de los mismos, así como también una mayor fragilidad capilar con la consiguiente aparición de edemas intersticiales interadipocitarios (lipedema)". Luego dice que siguiendo a Sergio Curri, clasifican a la celulitis en diversos estadíos y en el primer estadío o estadío I dice: "...Histológicamente, encontramos un edema intersticial interadipocitario, formado por la salida del trasudado debido a la alteración de la permeabilidad de los capilares" (Leibaschoff y col.: "Lipoesclerosis (Celulitis)", publicación de la Escuela Argentina de Medicina Estética, Buenos Aires, 1988). Como vemos la diferencia entre celulitis y lipedema presenta alguna dificultad, según se desprende de lo expuesto. Hay coincidencias entre los distintos autores en algunos aspectos, como por ejemplo en que el nombre de celulitis es incorrecto (serían más adecuados los nombres de paniculopatía edematosa o fibroesclerótica o fibroedema geloide subcutáneo o liposclerosis), que las más afectadas son las mujeres (para algunos es exclusivo del sexo femenino) y sobre todo en que el lugar geográfico donde se originan y desencadenan los hechos patológicos de la celulitis, el lipedema y también del linfedema, es el microcosmos circulatorio. Creemos que nos acercaríamos bastante a la realidad si consideráramos a la celulitis y al lipedema como una misma enfermedad aunque reconocemos que no nos sería fácil asociarlas en aquellos casos de pacientes obesas, con gran deformación de los muslos, principalmente, a expensa de formaciones grasocutáneas que toman incluso las rodillas alterando sus formas (generalmente son rodillas artrósicas y los enfermos tienen escasa movilidad por todo ello). Habitualmente coexisten con linfedema que se manifiesta claramente en piernas y pies (lipolinfedema). Diríamos que los miembros en las condiciones descriptas padecen un lipedema y no una celulitis. De cualquier manera, seguramente será un tema de discusión durante algún tiempo.

Si aceptamos que el problema nace en la perturbación de la microcirculación, entendemos y así lo hacemos, que el tratamiento del lipedema, la celulitis y el linfedema debe ser la Terapia Descongestiva Compleja (Método Földi). Los resultados obtenidos en los casos de lipedema/celulitis han sido por demás satisfactorios. Las pacientes jóvenes tratadas responden en forma excelente en su mayor parte y las que tienen más años de evolución a veces deben recurrir a posteriori a otros procedimientos complementarios para mejorar definitivamente su estética (lipoescultura, lifting, etc.).


En todas aquellas pacientes presuntamente portadoras de un lipedema/celulitis solicitamos de rutina:

  • Perfil Hormonal: T3, T4, TSH-TRH (basal y a los 25'), Estradiol (día 13 del ciclo) y Progesterona (día 26) plasmáticas, Anticuerpos antitiroideos. Prolactina.
  • Perfil graso: colesterol, lípidos totales, lipidograma, triglicéridos.
  • Glucemia

Hemos encontrado un número muy importante de pacientes con hipotiroidismo subclínico y esa es la causa por la cual pedimos la prueba de TSH-TRH. Obviamente, los pacientes son derivados (según corresponda) a los distintos especialistas.

Por todo lo antedicho creemos que nuestra posición es bien clara:

Las mujeres (u hombres) portadores de lipedema/celulitis tienen una enfermedad que, además, afecta su estética. Por lo tanto deben ser estudiadas y tratadas por médicos ya que en nuestra sociedad, así lo dicen incluso las leyes, los únicos autorizados para ello son los profesionales del arte de curar. Las personas con capacidad técnica reconocida podrán actuar sólo bajo supervisión de un médico. Damos por sobrentendido que esto es válido también para el linfedema.Preconizamos que a estos enfermos se los estudie meticulosamente y de acuerdo a los resultados se los trate convenientemente. No estamos de acuerdo con cierta tendencia actual por la cual al paciente que requiere una solución estética inmediata, sin reparar que está enferma, se le responda, sin más ni más, con un procedimiento (quirúrgico o similares) que no tenga en cuenta el tratamiento etiológico de fondo. Al menos debe advertírsele al respecto.

Caso 1

Lipolinfedema de miembros inferiores. Predominio de lipedema en muslos y de linfedema en piernas.

Caso 2

Lipedema de muslos y glúteos. A esta paciente le habían practicado con anterioridad tres lipoaspiraciones sin resultados satisfactorios.

Caso 3

Lipolinfedema de miembros inferiores. Predominio de lipedema en muslos y de linfedema en piernas.

LIPEDEMA / Linfedema  

 Esto a veces se confunde con Linfedema. En sus primeras fases no hay ningún hinchazón en los pies, estando ambas piernas siempre implicados. El tejido superficial del drenaje linfático es gradualmente afectado por los depósitos de grasa, conllevando a la formación de un verdadero (pero Secundario) Linfoedema. El drenaje linfático profundo, aunque presente, va más lento de lo normal. Se forman depósitos grandes de grasa en las piernas, muslos y nalgas. Haciendo presión sobre la piel a menudo resulta muy doloroso. Puede parecer y tener aspecto de celulitis.'

Inicialmente se hincha y está blanda en la parte inferior de la pierna y muslo, hay dolor en la rodilla y los tejidos se pliegan como un cojín sobre el pie normal. A medida que progreso cualquier Linfoedema asociado, el pie se ve involucrado. El Lipedema puede aparecer en los brazos, pero normalmente con una magnitud menor; la mano como el pie, no está involucradas hasta fases más tardías.

El Tratamiento de la Terapia Física Compleja con Linfodrenaje está rotundamente indicada para los Lipedemas, pero hay que tener en cuenta que las reducciones no son tan grandes como sucede con el Linfoedema ordinario

 


17 oktober a.s. :
Lipoedeemdag

Aanmelden: www.lipoedeemdag.nl

 

Wordt nu lid/donateur
van de
Lipoedeem patiënten vereniging
 
voor
€ 20,00 per jaar.

  aanmelden LIPV
 

download  FOLDER Lipoedeem